martes, 15 de mayo de 2012

15M: Malos tiempos para la lírica.

Ya lo sabemos dede hace mucho: corren malos tiempos para la lírica. A diario compruebo que el hombre es un lobo para el hombre, lo que ya decía el comediógrafo latino Plauto (254 a. C. - 184 a. C.) en su obra Asinaria, donde el texto exacto decía:

"Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit."
(Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro).

Soy de la misma opinión que Plauto... ¡Tantos años después!  Y es que el hombre es egoísta por naturaleza. Yo misma hoy estaba cansada y no me apetecía ir a manifestarme, a unir mi voz a la de tantos indignados, y me he quedado en casa... Es tiempo de lucha, pero tememos muchos... 

Y, sin embargo nuestra esperanza hoy por hoy, nuestra única esperanza es unir nuestra voz .

Os dejo con dos poemas que me encantan para expresar algo de lo que siento hoy. Aunque sean malos tiempos para la lírica, sigo creyendo en la fuerza de la palabra y del amor.

LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO
 
Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,
cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.
Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.
Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.
Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.
Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.
Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
Hago mías las faltas.  Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.
Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.
Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.
No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.

                                                                  Gabriel Celaya



PIDO LA PAZ Y LA PALABRA
Escribo
en defensa del reino
del hombre y su justicia. Pido
la paz
y la palabra. He dicho
«silencio»,
«sombra»,
«vacío»
etcétera.
Digo
«del hombre y su justicia»,
«océano pacífico»,
lo que me dejan.
                                  Pido
la paz y la palabra.



domingo, 6 de mayo de 2012

TE PIENSO TODOS LOS DÍAS, PERO HOY...


No dejo de pensarte hoy,
mamá, este día que dicen
es el día de la madre.

Pero yo te pienso todos los días.
No necesito fechas
para recordar tu amor.
Es inevitable no sentirte.
Imaginar que estás por todos
los rincones de mi vida observándome
protectora y orgullosa.

Te pienso todos los días, sí.
Pero hoy, mamá,
hoy especialmente.
Hoy se me ha atragantado
tu ausencia, porque dicen que
es el día de la madre y yo recuerdo
que siempre te llevaba un regalo,
algo que seguramente no necesitabas
y nos decíamos "te quiero".

Y hoy no te tengo aquí madre.
Pero que sepas, bueno, ya lo ves,
que cada noche lo último que hago
es hablarte.
Contigo hago el repaso a mí día
espanto a mis fantasmas,
 me sosiego y concilio el sueño.
Igual que siempre, como cuando de
niña acudía a tu regazo

sábado, 5 de mayo de 2012

DOS POEMAS DE JULIO RODRÍGUEZ

 He acabado de leer Doméstica (XVI Premio de Poesía Ciudad de Mérida, 2010), libro de poemas del asturiano Julio Rodríguez . Descubrí a Julio Rodríguez en el 2009, cuando lo oí recitar "Naranjas cada vez que te levantas" en Pravia, Asturias. Su poesía me impactó. Llegó a mí con la frescura y transparencia del rocío, con la alegría de la vida, aun cuando la vida pueda ser dolor. Julio celebra la vida, una vida sencilla, de instantes, de personas y de cosas, una vida cotidiana, pero que no deja de sorprendernos, como sus versos. 

Ha publicado también la novela El mayor poeta del mundo (Premio Vargas Llosa de Novela 2005) que aún no he leído y por eso no os puedo decir nada de ella y Naranjas cada vez que te levantas (Premio Alarcos de Poesía 2007). Naranjas me enamoró.

Os dejo aquí dos poemas de Doméstica, que los disfrutéis. Su libro está publicado en "DVD EDICIONES, poesía".


A PRIMERA VISTA
Cuando el perezoso otoño
de mil novecientos noventa y dos,
tumbados en el cerro de Santa Catalina,
lanzó la joven Sara
-como quien lanza un dardo-
sus verdísimos ojos
al aire poderoso del Cantábrico,
mis ojos no pudieron contenerse
y se desorbitaron siguiendo su parábola
del modo en que los perros persiguen a sus amos.
Y en aquel mismo instante,
el corazón, que nunca 
soportó estar al margen de las cosas
importantes o bellas,
se me escapó del pecho como un grillo
siguiendo el musgo verde y luminoso
de sus ojos clavados en los míos.
Después siguió ascendiendo,
lentamente ascendiendo,
diciéndome adiós con la mano.


A FIN DE CUENTAS

Me prometí tomar
una gran decisión todos los días.
Y no me ha ido mal. A fin de cuentas,
cada mañana salto de la cama y me digo,
mientras pongo en marcha la cafetera:
"Vivir es perdonarte la vida cada día"