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jueves, 9 de agosto de 2012

Este jueves un relato: Recuerdos, sueños, pensamientos



Estaban ellas toditas muy compuestas alineadas en filas, limpias, con las alas plegadas contra sus lomos, boca arriba, con las patas erectas y agarrotadas… Estaban muertas. María se armó de valor. Tenía que pasar por encima de aquella trinchera de palomas para llegar al final de la calle, para cruzar al otro lado, lejos de aquel mercado que apestaba a vísceras y del que necesitaba salir. ¡Dios! Nunca había visto tanto animal muerto.
Su compañera (¿quién era aquella mujer?) al ver la cara de María la tranquilizó diciéndole “es que tenemos una plaga y el ayuntamiento de vez en cuando…”. Por suerte, pensó, llevaba katiuskas, aunque no entendía por qué si no llovía… ¿Todavía tenía katiuskas? ¿Pero aún las conservaba? Cuando despertara, sería lo primero que haría, buscar las Katiuskas. Al pisar las palomas, las botas blancas se ensangrentaron. Los frágiles cuerpos crujían mientras miles de plumas levantaban el vuelo y revoloteaban por el aire. María sintió cómo se le metían por la boca y llegaban a su garganta aunque sin asfixiarla. Sabían a polvo. Mareada cerró los ojos apenas unos instantes para abrirlos al llegar a la otra orilla. María miró a todos los lados y comprobó que su amado no estaba. Su compañera de viaje también había desaparecido; debía de andar  por ahí pero ella no la veía. Estaba sola. 


Otros recuerdos, sueños y/o pensamientos en la casa de Mª José.

jueves, 28 de junio de 2012

ESTE JUEVES, RELATO: "EN LOS ZAPATOS DE OTRO"


En el hospital, después de reconocer el cuerpo me dieron la caja con todo lo que llevaba puesto cuando la encontraron. Yo no llegué a tiempo para verla así, vestida con una camiseta azul y unos tejanos, llevando aquellas bambas… Yo llegué demasiado tarde… Yo sólo vi su cara cuando el encargado de la morgue levantó la sábana. Yo no vi su cuerpo suspendido en el aire.

Y ahora, ya en casa, entro en su habitación y me siento en el borde de la cama.Tengo la caja en mi regazo, la destapo lentamente, sin llorar, amando esos objetos que recorro con cariño con mis manos. Detengo mi mirada en las bambas rojas y contemplo que estaban demasiado sucias, con restos de fango y más... ¿Cómo salió con estas bambas?  ¿Por qué no me pediste que te las lavara? ¿Cómo no me di cuenta? ¿Por qué…? 
Las bambas me caben. ¿Recuerdas? Calzábamos el mismo número, pero nunca nos intercambiamos zapatos. Estilos muy diferentes. Tal vez un día baje a la calle con ellas; pero descuida, no pienso lavarlas. Así te siento más cerca hija.



(Aclaración para los del otro lado del charco: aquí llamamos "bambas" a todo tipo de zapatillas deportivas)
 
Más relatos bajo el mismo lema en el blog de Gastón


jueves, 29 de marzo de 2012

Las fiestas del pueblo de al lado.


Los dientes del hombre resplandecían en la oscuridad y como farolillos la guiaban entre la muchedumbre. La orquesta tocaba “Rezaré” cuando, sin preguntar,  ella accedió a darle la mano para alejarse de la Plaza Mayor.  Las voces de las amigas revoloteaban un poco más atrás  y  ya estaban junto a la tapia del cementerio cuando el aliento a agrio de él se materializó en una lengua áspera y enorme que se abría camino en la boca de la niña provocándole arcadas.  Ella intentó disimular entre risitas y el estiró de ella hacia adentro.

Entre arrumacos,  él la tumbó sobre un mármol frío y sucio. Pensaba en sus amigas a las que apenas  ya oía, muy a lo lejos, y en lo que decían sobre estar enamorado…  aquello de sentir mariposas en la boca del estómago. Cerró los ojos pero en su empeño por visualizarlas sólo consiguio que se le apareciera una nube de polillas. Eso es lo último que ella recuerda. Y poco más. De aquel rato nada más. 

Era verano y eran las fiestas de Nuestra Señora en el pueblo de al lado. Ella era una cría y él, un hombre de unos veintitantos. Habían estado jugando toda la noche a perderse y hallarse entre la muchedumbre.



Más fiestas y festejos, de pueblos o no,  en casa de Manu.

viernes, 23 de diciembre de 2011

JUEVEROS: FELIZ NAVIDAD A TODOS

   Hoy me he despertado muy pronto y precisamente hoy no tenía que madrugar. Normalmente me levanto a las cinco y hoy que tenía el despertador a las 7, me he despertado a las 4:30. Otro síntoma indiscutible que debería haber añadido a mi entrada anterior. O me muero de sueño o no duermo. Y me he levantado con muchas ganas de escribir, como siempre. Siempre tengo ganas de contar cuando me levanto y, o estoy super charlatana, o super "escribiente"
    Y bueno, hemos llegado a la Navidad y he visto que este jueves va de eso y, no estaba muy inspirada y como aún estoy leyendo las entradas de los jueves de la semana pasada... me había dicho cuando leí la convocatoria  que no iba a participar pero, ya veis, me ha atacado el insomnio, tengo ganas de contar y es Navidad y...
    No tengo muy buenos recuerdos de mis últimas Navidades, bueno de un montón de años para aquí. Peleas, broncas, borracheras, disgustos, falsedades, apariencias... ¡Qué triste! ¡Y con tres hijos! Me divorcié unas vacaciones de Navidad... justito el día de los Santos Inocentes que mi ex no se creía lo que le estaba pidiendo! Va a hacer tres años desde entonces.
   La primera Nochebuena, yo no tenía niños esa noche (la pasaban con mi ex) y el hombre que ocupaba mi corazón, pues ya me había enamorado de nuevo, no quiso venir a pasarlas conmigo. El día antes, paseando por mi parque a los perros, me puse a hablar con ALFONSO, un indigente de Gijón que allí dormía. Era un invierno muy frío. Me preguntó con quién pasaba la Nochebuena, y le dije que sola. Él no podia creérselo. Y, bueno, de repente, sin pensármelo mucho, le dije que por qué no se venía a casa a cenar y que si quería podía ducharse y quedarse a dormir. Y aceptó. Alguien de los que vamos por el parque le dio ropa limpia y él se aseó a conciencia ese día (en los lavabos públicos del parque). Llegó a casa hecho un primor. Ni rastro del Alfonso que yo conocía. Aseado, peinado, mudado... ¿Dónde había dejado sus cinco carritos? No lo recuerdo. Sólo se trajo una carpeta con sus documentos personales y su dinero. Vino cargado de botellas... ¡Yo, que no bebo! No había visto a nadie limpiar como limpió las espinas del pescado que comimos. Estaba contento y radiante y eso me hacía feliz. Durmió en la habitación de mi hija Anna, la peor habitación de la casa, porque Anna la tenía hecha un desastre! ¡Pues no sabéis las maravillas que decía! Que estaba en el cielo, decía...
   A la mañana siguiente cuando me levanté, se había ido. No se había duchado, no había desayunado, no había hecho nada de ruido... sólo dejó algunas botellas, un ligero olor a tabaco y un rastro de Amor en mi casa.
  Alfonso está mejor, ahora ya no duerme en la calle. Comparte piso con otro hombre y sigue viviendo de lo que encuentra. A mí me ha regalado muchas cosas de esas que encuentra... Las mejores, dos libros que, yo no lo sabía, serían muy importantes en mi crecimiento personal, en mi nueva vida: "Pensamientos del corazón" de Louise L. Hay y "Una meditción para cada día (pensamientos de grandes maestros para su desarrollo personal)" de Martínez Roca , lectura que me acompaña cada mañana mientras desayuno (hay un pensamiento para cada día del año).
   Desde aquí doy gracias al Universo, al destino, a Dios, por cruzar a Alfonso en mi vida y, por supuesto, a él. Y a vosotros, mis adorables jueveros, por estar ahí, por hacerme sentir parte del grupo aunque no esté al 100% dedicada.
... Desde aquí Feliz Navidad a todos y un 2012 lleno de AMOR

Más Navidad en casa de GUS.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

ESTE JUEVES UN RELATO: DETRÁS DE LA FOTO

 Yo en mi casa. La foto la hizo mi amiga Lorena del Bosque en el salón. Era un día de sol y esperanza.

DETRÁS DE LA FOTO
queda todo lo que ya
para nada quiero.

Atrás dejo el miedo,
las inseguridades.
La muerte.
Miro de frente a mi hoy,
agradecida y sonriente.
Me place.
Decido vivir. 

Te miro de frente, Amor.
Serena te contemplo,
en paz desde mi aquí y

mi ahora.
Sin pedirte nada
sin esperar nada a cambio.

Atrás dejo el miedo.
Decido vivir.

martes, 8 de noviembre de 2011

ESTE JUEVES UN RELATO: LA PETITE MORTE



Un  instante ese preciso  instante
Un instante de poder en mis manos
En mi cuerpo en mi mente
Al borde de una cascada
De deslumbrantes instantes

Te contemplo gemir en gozo
Y me siento grande
Un  instante ese preciso instante
En el que decido si te dejo ir o te quedas
Tu voluntad rendida
Bajo el yugo de mi cuerpo
Sonrío sin que me veas
Hace rato que cerraste los ojos
Al  mundo

Un instante ese preciso instante
Y luego esos preciosos instantes

Te atraigo hacia mí
Indefenso ante todo
Cual cachorro te amamanto
Yo creadora de esta bella
Muerte tuya
Decido que te vayas
Y en mí te diluyas
En mí estando

En un instante ese preciso  instante
Antes de precipitarte a
Ese vacío de plenitud
De esos instantes
Donde tú ya no estás ni eres
Aunque yo te contemple


 OTRAS PEQUEÑAS MUERTES EN CASA DE GUS.

jueves, 2 de junio de 2011

ESTE JUEVES UN RELATO: ¿Me darías una oportunidad para conocerte mejor?


¿Me darías una oportunidad para conocerte mejor? Dime de qué tienes miedo. Cuéntame lo que no puedes contar a nadie porque te morirías de vergüenza. Muéstrame tus heridas suporosas y sangrantes. Permanece a mi lado más allá de este fugaz instante.

Estoy harta de abrirte mis puertas y abrirte mi cama y abrirte mi cuerpo para que luego salgas corriendo, despavorido, huyendo de ti mismo. Porque de mí no huyes… Si no, ¿para qué regresas?
Déjame que te diga que yo también estoy asustada. Permíteme que te cuente de qué me avergüenzo. Contempla mis heridas. Llora conmigo mi tristeza.
Deja que me entretenga en tus ojos. Sólo quiero conocerte mejor para amarte más allá de mi cama y de mi  cuerpo, ojos adentro.

 MÁS y distintas oportunidades en casa de GUS.

jueves, 7 de abril de 2011

ESTE JUEVES UN RELATO A CUATRO MANOS: LA CARA

Querida Medea,
gracias por llevarme a buen puerto. Gracias porque sin ti no hubiera sido posible: por tu comprensión y paciencia.
Anduviste colgada de mis manos y las tuyas me salvaron.
Un placer que Gus juntara mi camino al tuyo, mis manos a las tuyas.

Te envío un TE QUIERO.


LA CARA
Había llegado ese momento, tanto tiempo comentando sus publicaciones en aquel blog, era su más fiel seguidora, apenas publicaba algo, allí estaba ella, como si tuviera un avisador conectado a su blog y a los pocos minutos de haber hecho su entrada, allí estaba “Agua” era su seudónimo pero no le había dicho ni su nombre, quería que siguiera llamándola Agua y así lo hacía. El tenía su nombre en el título de su blog y ahí no había secreto “el blog de Nachete.
Hubiera preferido que no fuera festivo. Al no tener trabajo y estar en casa, estaba muy pendiente del correo. Temía que en cualquier momento entrase un mensaje de Nacho diciéndole que lo dejaban para otro día. Encendía la pantalla, abría el correo: nada. Lo cerraba, nada. Apenas comió nada en todo el día. La cita era a las ocho en el “Provisional”. A las seis ya estaba lista. Se sentó en el sofá e intentó dejar la mente en blanco. Pero fue imposible. Había palabras en todos los pliegues de su cerebro. Se levantó de un salto, cogió la chaqueta, la bolsa y se echó a la calle. Eran las seis y media cuando bajaba al metro.
Le dolía la cabeza, hacia días que había dejado de tomarse aquellas pastillas que lo sumían en el letargo, pensó que el aire le sentaría bien y viviendo a dos manzanas del lugar y aunque era pronto decidió ir dando un paseo. No tenía datos, solo que Agua era una mujer joven y dulce en cuanto a sus escritos, la foto del perfil correspondía a la etapa de primaria pero sus ojos eran color miel y rasgados como almendras y eso no habría cambiado. Se recostó sobre la pared y dio dos caladas al último cigarro esperando verla llegar, cuando vislumbró aquella silueta al contraluz del atardecer. Tenía que ser ella, volvió a sentir aquel intenso dolor palpitándole en las sienes, sintió cómo las venas de su frente se hinchaban y trato de evitar ese regusto amargo como la hiel que le subía desde la garganta.
Ya sentada en el “Provisional”, le asaltaron las dudas mortíferas como dardos emponzoñados. ¿La encontraría bonita? ¿Le caería bien? Agua no se dejaba vencer; sabía encontrar alivio en los versos que de él recordaba. Estaba segura de que ella estaba detrás de todos los “Ella” que Nacho usaba; de que su nombre era el que él invocaba; de que su cuerpo era el que él deseaba en aquellas imágenes.
Tan metida andaba en esas cavilaciones que Nacho le pasó desapercibido. No reconoció sus rasgos en la cara cuando pasó frente a ella. Él hacía tiempo para que se le pasara aquella sensación, aquel regusto pero sentía calambres en sus piernas, los dedos de sus manos se agarrotaban la miró unos instantes sin que ella reparara en él, la visión de ella (cuya cara era igual a la cara de la foto de cuando tenía 11 años, y que se podía ver en el perfil del blog, sobre todo aquellos ojos rasgados como los de una gata) se fijó en aquel cuello de piel fina y blanca, suave como el terciopelo, sintió como sus puños se cerraban primero acariciando, luego… cerrando sus grandes manos sobre aquella delicada y casi infantil garganta hasta que exhalara un último suspiro con aquella mirada perdida en la súplica. Se encaminó hacia ella tratando de serenarse, de mostrar sosiego cuando el reflejo en los cristales del “Provisional” le devolvieron su propia imagen. No… no podía ser él, dio un paso hacia atrás y el reflejo en el cristal hizo lo mismo… ¿¿De quién era aquel rostro desencajado?? ¿Quién era el hacedor de ese rictus de músculos tensos casi agarrotados? ¿Quién era ese de los ojos enrojecidos enmarcados en ojeras casi de color purpura?...vio su rostro, supo que era el suyo, ¿era su cara? No, no podía ser su cara la que estaba devolviéndole el cristal, era la cara de un monstruo, de un perturbado con gruesas venas que le palpitaban en la frente… aquel fino cuello que casi podría atrapar con una sola mano…volvió a su mente… giró sobre sus talones salió corriendo calle abajo, en la carrera se acentuó aquel terrible dolor y se perdió pasado el primer cruce.
Agua miró su reloj de pulsera por quinta vez…miraba a uno ya otro lado esperando verlo aparecer, sonrió a un apuesto joven que le devolvió la sonrisa pero pasó de largo yéndose a sentar junto a la pareja que lo esperaba. Agua se levantó, pagó sus dos cafés y salió de allí decepcionada, incluso dolida.
Buscó impaciente las llaves pensó que al haber salido tan pronto a su encuentro quizás hubiera algún mail diciéndole que no podía ir. Encendió presurosa el ordenador...nada. Busco el acceso directo que tenía al “Blog de Nachete” y nada… ¿había desaparecido el blog? Entonces decidió mandarle un mail para decirle entre otras cosas que no encontraba el blog y Hotmail se lo devolvió como dirección desconocida. Se sentó en el sofá y acarició por primera vez a su gata. Se quitó los zapatos, se tumbó junto a ella, y encendió la tele. Estaban con las noticias. Se estaba durmiendo cuando escuchó que en la calle paralela a donde había estado acababan de encontrar el cadáver de una joven estrangulada y se estremeció…

          (Escrito con Medea, aunque fueron sus manos  las que practicamente lo urdieron todo)

MÁS CARAS CON CUATRO MANOS  en casa de GUS.

jueves, 10 de marzo de 2011

ESTE JUEVES UN RELATO: SILENCIO



SILENCIO
María agarró un rotulador de esos permanentes y se fue para la cocina. A los quince minutos ya tenía todo esto escrito en la puerta y los lados de la nevera:

silencio no me provoques cállate no me contradigas se te va la fuerza por la boca silencio en casa de mis padres ni te atrevas deja de quejarte bruja silencio no me provoques te digo tienes la boca más grande que el coño de una puta cállate que a los vecinos no les importa eso ahora llora llorona que no sabes hacer otra cosa que llorar que eres una inútil silencio  para esto mejor me quedaba en el bar que me tienes hasta los cojones que contigo no se puede ni hablar ignorante que me pones de los nervios todo el día llorando cuando no quejándote y cuando no gritando histérica que eres una histérica que no sé cómo sigo contigo que es que te parto la cara anda tómate la pastillita ya y calla

 más en casa de GUS.

jueves, 3 de marzo de 2011

ESTE JUEVES, UN RELATO: LA PRIMAVERA LA SANGRE ALTERA

Lily-of-the-valley-tree
HOY ME AGREGO A LA CITA CON VOSOTROS MIS AMIGOS JUEVEROS. PERO NO TRAIGO UN RELATO. OS DEJO DOS COSITAS: UN POEMA ANTIGUO (DE MI POEMARIO "CON TUS OJOS MIS OJOS") QUE ESCRIBÍ UN INVIERNO ESPERANDO LA LLEGADA DE LA PRIMAVERA Y UN  RECUERDO, SOBRE UNA DE LAS PRIMAVERAS MÁS BELLAS DE MI VIDA. AHÍ VA.

EL POEMA:
LEJOS EN PRIMAVERA

                                     April is the cruellest month
                                                             T.S. Eliot

La primavera queda.
Lejos.
Vendrá, sin duda.
Inevitablemente.
Cruelmente
se abrirá paso la vida
entre la tierra baldía.
Romperá el hielo,
destrozará cortezas,
desbordará ríos,
abrirá deseos,
partirá labios.
Revivirán voluntades
como terremotos en pechos
de mujeres y hombres.

Con el deshielo
resucitará tu corazón
en coma.
Se te inundará la boca
de besos y tu sexo
se colmará de sangre.

Entonces, allá,
en ese cuando,
¿saldrán mis abrazos
de esta hibernación forzosa?
           
EL RECUERDO:

Era el año 86 y yo vivía en los USA, en el estado de Maine. Esto está en la costa este, tocandito Canadá. Estudiaba y trabajaba en la universidad "Bowdoin College". Para una persona de una ciudad y de una ciudad como Barcelona, la primavera practicamente pasa desapercibida. Tenemos, por un lado, la cuestión climatológica: en BCN pasamos del frío al calor y del calor al frío en un santiamén. Por otro, esto es una ciudad y son muy pocos los elementos naturales que nos indican lo contrario. Hay que estar muy alerta: algún cerezo decorativo florece, las hojas empiezan a brotar de algunos árboles, hay más pájaros a primera y última hora del día, y a finales de mayo o principios de junio (no lo sé a ciencia cierta) llegan los primros vencejos, que aquí llamamos golondrinas, pues somos tan de ciudad que no las sabemos distinguir de los vencejos, a no ser que nos lo enseñen (yo lo aprendí de bien mayorcita). Hay un cambio en la luz del día. Hay un cambio en el aire... y los que tenemos un buen olfato, apreciamos un levísimo cambio en el olor de nuestras calles. Y eso es de agredecer pues ¡qué mal suele oler Barcelona! En primavera, las pocas zonas verdes de la ciudad florecen, así que el olor mejora fvorablemente. En Brunswick, Maine, fue todo ¡tan diferente! La ventana de mi habitación daba a un porche de una casita magnífica y desde allí yo podía ver cómo todo se transmutaba lenta pero drásticamente. Maine había estado nevado y helado todo el invierno; la última nevada había sido ¡tan tarde! ¡tan avanzado el invierno! Luego vino el deshielo y el barro y, después, el "boom" primaveral.


Pero aquella primavera del 86, todavía me quedaba por ver el esplendor más brutal de la naturaleza que nunca había visto. Mi compañera de casa y amiga Tamara se iba de vacaciones de Primavera (Spring Vacation) a su tierra, a Minneapolis, en Minnesota, en el centro norte de los USA. Yo me quedaba más sola que la una, no tenía ningún plan,  y me dijo : "¿por qué no te vienes a Minneapolis?". Y fue dicho y hecho... me dio un arrebato primaveral, supongo, y no lo dudé. Al cabo de uno o dos días, a finales de abril,  estaba en el aeropuerto comprando un billete para Minneapolis. Mis otros amigos se sorprendieron cuando les dije adonde iba; que qué se me había perdido allí, se preguntaban. Era, me decían, con todo el respeto del mundo, "el culo del mundo". Pues allí me fui. Fue uno mis viajes preferidos dentro de los USA, en aquel año académico. Me enamoré de esa tierra, de su gente, de sus casas. Todo había florecido, explotado, allí sí que noté que la sangre se les había alterado...¡Pero si iban a reventar! ¿De qué? ¡De felicidad! Mi amiga me lo explicó; todas las primaveras era igual. Después de un invierno a temperaturas de más de 30 bajo cero ¡tú dirás! Imaginaos... el invierno puede llegar a ser tan duro que todo el centro de la ciudad (downtown) se comunica por paseos aéreos (skyways) para que la gente no tenga que salir a la calle. Puedes andar 8 millas sin salir a la calle.
Downtown Minneapolis skyways

Minneapolis signifia "ciudad del agua"; Minnesota: tierra del agua. Minne es "agua" en sioux. Estas tierras están bañadas por ríos y lagos bellísimos e inumerables. Recuerdo el nombre de uno de esos ríos, el Minnehaha y que me tradujeron como "el río que ríe". Hoy, buscando fotos en la web, he leído que es una traducción equivocada, aunque muy extendida. A mí me encanta y para mí siempre será esa la traducción correcta a mi lengua.


Porque en Minnesota, la risa y en su ausencia la sonrisa, lo invadía todo. El buen humor, el buen estado de ánimo, el optimismo, el compañerismo habían saltado a la calle con los ciudadanos. Desde luego la primavera los había alterado.¡Qué alegría!Y todo el mundo a hacer deporte...A correr, a ir en bici, patinar, hacer marcha... En los parques de la ciudad poca gente paseaba, aparte de mí.
Los lagos y ríos estaban a rebosar, los árboles también. Todo era abundancia, frondosidad... belleza. Todos mis sentidos se regocijaban. ¡Hasta el olfato!Si algún recuerdo de esos días sigue vivísimo en mí es el olor a lily-of-the-valley.   ¡Era increíble! Todo el barrio donde estaba la casa de mi amiga, donde yo me hospedaba, olía a lilies. Hay muchas variantes de lilies. Allí ¡eran árboles! Árboles de donde pendían unos racimos de un blanco imposible y que impregnaban las calles de un olor dulzón, embriagador que te envolvía y transportaba a un mundo de hadas, mágico... Parecía estar en un sueño.
Minnihaha

Creo que nunca disfruté tanto de la naturaleza como durante mi estancia en los USA y, en especial, esa primavera en Minnesota. Y, ya veis, un viaje totalmente improvisado. ¡Son los mejores!!!!!

NOTA
25 años después, ayer encontré a mi amiga Tamara Risser en Facebook. Tamara es la persona  a la que debo tal bellísimo descubrimiento y recuerdo. Hoy, al entrar en mi correo he visto que me había contestado. Ahora, ella vive en Maine y trabaja, después de haber hecho un postgrado en Ciencias Medioambientales, en el tratamiento de aguas. La vida es una bellísima caja de bombones, que decía Forrest Gump y son todos una sorpresa. Gracias a este jueves he rencontrado a Tamara :) ¡Qué contenta estoy!

Más primaveras y sus efectos enel nido de Gus

jueves, 10 de febrero de 2011

ESTE JUEVES UN RELATO: BESO

BESO

Ella recordaba perfectamente cómo se hacía y qué sentía al hacerlo. Sabía perfectamente qué era necesario para hacerlo. Pero no quería darlo; quería recibirlo. Y también sabía que él no lo haría si ella no se lo pedía. Recordaba que a él le daba vergüenza ser protagonista de gestos amorosos en público. Él la visitaba una vez al mes, el primer sábado de cada mes desde que se enteró de que ella había vuelto a la tierra de los abuelos, para olvidar. Aquel hombre que la había conquistado a golpe de versos cuando eran dos adolescentes, volvió a ella.
Ella hoy lo deseaba. Deseaba sentir de nuevo florecer sus labios como pétalos; sentir cómo un escalofrío le recorría la espalda mientras se adentraba en el aliento y la humedad del hombre… Lo vio atravesar la puerta. En la sala donde se recibían las visitas, ella siempre ocupaba el mismo lugar; lejos de la televisión y de la mesa donde se jugaba al parchís; al fondo, al lado de la ventana que daba al patio del limonero. Ella se levantó para recibirlo, pero hoy no le daría la mano. Hoy le pediría… ¿cómo se llamaba aquello? Recordaba perfectamente cómo se hacía y qué sentía al hacerlo. Sabía perfectamente qué era necesario para hacerlo pero, ¿qué letras denotaban acción tan hermosa? A pesar de ello, separó los labios y pronunció su nombre:
-Ángel…
-Hola, Yolanda.
-Ángel…
-Sí, dime.
-¿Me das... me das un… una...

Él se acercó a ella y vio en los ojos el deseo y la ilusión de la primera vez. Supo qué quería decir “beso”; que le pedía un beso. Le acarició las mejillas con las dos manos y la besó largamente, con dulzura, con todo el amor negado durante años. El alzhéimer seguía avanzando en Yolanda.



MÁS Y MÁS BESOS EN CASA DE GUS.

jueves, 3 de febrero de 2011

ESTE JUEVES UN RELATO: "SENTENCIA: CULPABLE"



Se declaró culpable. La sentencia: permanecer a su lado hasta que la muerte los separara. Empezó a leer los detalles, las cláusulas para saber exactamente qué firmaba:

Calzaré tus píes al levantarte
Te lavaré y te vestiré con el cariño de una madre
Te daré de comer como a un rey
Leeré para ti con mi voz más dulce
Te despediré y te recibiré con la más grata de las sonrisas
Y te regalaré el beso o el abrazo que requieras
Te hablaré o callaré según lo necesites
Te amaré con toda mi piel y mi pasión cuando lo mandes
Y dejaré que me poseas y culmines mis cimas
Y mis cuevas
Te daré hijos si así tú y Dios lo queréis
Viviré para y por ti

Firmó. Era consciente, sin embargo,  de que a pesar de que cumpliría con todo aquello, jamás lo amaría. Volvió a sentir la misma náusea que el día en que lo beso por primera vez.

 Más sentencias en casa de GUS.

jueves, 20 de enero de 2011

¿NOS IMPORTA LO QUE PASA FUERA DE NUESTRAS FRONTERAS?



¿De qué frontera me hablas, amigo?
Yo no quiero fronteras
y sin embargo ellos las nombran,
las imponen,
y las hay...
hay tantas..


hay tantas...
las de mi cuerpo
las de mi casa
las de mi barrio
las de mi ciudad
las de mi estado...

fronteras que acordaron gobernantes,
aquellas que aró un río de sangre,
las que dibujó el dinero...
hay tantas...


¿De qué frontera me hablas, amigo?
¿Cómo no ver esas fronteras, esos muros
levantados contra mi voluntad
por todas partes?
Pero yo no quiero fronteras, no.
Ninguna.
Mi cuerpo se rebela,
mi voz chilla de rabia,
sangra mi alma herida,
contra alambrados
que quieren separarme
de mi hermana y su hambre
porque mi sangre  hoy, tunecina,
ayer, negra azabache
mañana resucitará,
quién lo sabe,
tal vez gitana
quizás paya.

¿De qué frontera me hablas, amigo?
Muros gigantes nos separan
de nuestros iguales.
Oriente y occidente
ricos y pobres
hombres y mujeres
musulmán o católico
hindú o budista
mayor y joven
niño y anciano
matemáticos o poetas
normal y anormal
sano y enfermo
rojos o azules
-¿cuál de las dos españas te heló a ti el corazón?-
¿de qué frontera me hablas, amigo?

Ayer fue Haití, Pakistán...
la niña india, la niña china, la niña mulata, hoy
y mañana...
En Túnez hoy
miseria, desperación, grito
pero también poder, ambición...
...miedo...
miedo de todos sembrando fronteras
gigantes que nos paralizan
miedo que corroe y nos mueve
a la batalla
miedo a perderlo todo
miedo a quedarse solo
miedo a la muerte...


¿De qué frontera me hablas, amigo?
Yo tengo fronteras que me imponen
pero para nada las quiero,
no las necesito.
Todo, todo mi mundo me importa,
como un píe, mi vagina, un ojo,
sea Túnez o Tanzania o Tasmania
la tundra o la sabana
porque yo y él y ella y tú
somos uno.


MÁS OPINIONES EN PROSA O POESÍA: DE LA MANO DE TÉSALO EN CASA DE GUS

sábado, 15 de enero de 2011

AUNQUE NO SEA JUEVES, UNA HISTORIA CALENTITA



No hubo ningún guiño.
Ni ladeo  de la cabeza
ni mechón oportuno
que apartar de la frente.

No fueron tus labios
los que abrieron los míos.
Ni tus manos
las que abrasaron mi carne.

Bastó tu voz
pronunciando mi nombre
para encender mi deseo

fue tu verbo el que
me erizó toda.



MÁS historias calentitas en casa de GUS

miércoles, 5 de enero de 2011

CARTAS A LOS REYES MAGOS.


El año pasado no me trajeron lo que pedí. Esta era mi carta:


QUERIDOS REYES MAGOS DE ORIENTE:

Como este año
he sido buena,
en el buen sentido de la palabra
buena...
He dado de comer
beber y abrigo
al necesitado,
escuchado a la amiga desolada,
con la amiga dichosa reído,
acompañado a mis padres
ancianos,
gozado de la juventud de
mis hijos,
acogido y regalado al amado...
Besado al planeta todo,
Aire, Mar, Tierra...
Predicado Paz,
censurado Guerra...

Como este año
he hecho los aburridos
deberes consabidos
de mamá-ama-de-casa,
es decir,
la compra, la comida,
la cena, la limpieza,
la colada...    
Todo menos la plancha
(Ya veis,
ni mentiras oficiosas
digo)...


Como este año, repito,
me he portado bien
(espero que perdonéis mi divorcio y
que lo echara de casa),
os pido por favor,
a vosotros mis Magos,
una varita mágica
de las de verdad,
para huir
de mi realidad negra que
me encarcela, me envejece,
me deprime y me ahoga,
y me convirtáis en
libre, amada, otra,
para renacer al lado
de mi amado
-amante él también
feliz y libre-
sin tener ninguno
memoria del pasado,
sin obligaciones ni deberes,
sin compromiso de futuro,
sin miedos,
sin mi yo funesta
Casandra
que todo lo enturbia.

Gracias os da la que
firma más abajo
y que promete portarse bien
en lo que le quede de vida.

La nueva no sé si lo hará.




Me trajeron cosas… pero no la varita. Y como no me la trajeron, me llevé un tremendo berrinche. Cuando era pequeña pedí una cuna magnífica para mi muñeca y no me la trajeron (a la vecina de abajo, que también la pedía, sí). Mamá me dijo que seguramente esas cunas se les habían acabado a los Reyes al llegar al sexto y como nosotros vivíamos en un séptimo...  El recuerdo volvió a mí el año pasado. Pero esa explicación de mi madre no funcionaba para con la varita mágica ya que ahora vivo en un tercero.

Y como no daba con la respuesta al por qué me habían dejado sin varita mágica, escribí una carta de reclamación a Sus Majestades de Oriente y obtuve respuesta. Resulta que para obtener una de esas varitas, los Reyes y sus ayudantes, estudian muy bien a la persona que las pide y sus circunstancias y sus deseos, pues pueden ser estos peligrosísimos.  Pues bien, Los Reyes Magos que lo leen todo, leyeron mi carta y mi mente. Cuando vieron para qué la quería votaron los tres “denegada”. Ahora,  pasado un año, un año más madurita, me doy cuenta de lo bien que obraron.  Hicieron bien, como siempre fueron justos y estuvieron acertados… ¡menudo peligro esa varita en mis manos! ¡Menos mal! Pensar que quería borrar mi pasado y renunciaba a todos mis deberes diarios y a mi compromiso de futuro…  ¿y querer la varita para atraer y retener a nadie a mi lado? ¡Desde luego! Hay que estar majara o enamorada.
En fin que este año… bueno, aquí os dejo la  carta de este año para que veáis lo que pido.


Mis Queridos Reyes Magos:
Después de mucho vivir y sentir este año, después de pensar  un poco… llega este día en que tengo que escribiros una carta y pedir algo. No quiero cambiar gran cosa de mi persona, ni física ni mental…  ni actuar sobre la voluntad de nadie… Quiero, eso sí, un espejito mágico que he visto en Ikueño, que refleja una imagen exacta de una misma (por dentro y por fuera), imagen que te gusta y satisface. Mientras te miras al espejo sonriendo, se escucha una vocecita dulce pero firme y verdadera que te dice: “Nena, tú vales mucho”.  
Las cosas más “grandes”(quizás debería decir cosas serias) ya se las he pedido al Niño de quien ya conocéis su Magia Divina.
Así pues eso (el espejito mágico de Ikueño)es lo que les pido este año a Ustedes, mis queridos Reyes Magos y en  especial a ti mi Rey Blanco, mi Rey Ángel, a quien tanto quiero, porque desde que era niña nunca has olvidado de dejarme un beso  en la mejilla cada madrugada del seis de enero.
Y ya no me queda más que deciros, como cada año, que intentaré seguir siendo buena.
Un saludo,
Mar

Más cartas a los Reyes en casa de GUS.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

ESTE JUEVES UN RELATO NAVIDEÑO: LA ESCOGIDA.


LA ESCOGIDA

-Pero, ¿por qué a mí?
-Porque sí.
-"Porque sí" no es una respuesta.
- Porque eres la más guapa.
-Tonterías, las hay preciosas. ¡Es que no lo entiendo!
-Es que no hay nada que entender.
-¡Pero si aún soy muy joven! ¡No puede ser!
-Pues yo lo he oído. Tú eres la elegida. Y no le des más vueltas.
-¡Claro! ¡Cómo tú no eres la señalada! ¿Por qué, Señor? ¿Por qué?
-Pues será por eso. Porque el señor lo quiere. Designios del señor.
  Acéptalo. Serás más feliz.
-¿Qué seré más feliz????????? ¿Acaso no te has enterado adónde me lleva el Julio?
-A su casa con él, ¿no? No sé. Tú eres la más inteligente. ¡Ah!  ¡Ya está!¡Por eso te
  ha escogido a ti!   
      
   Y levantando la vista al cielo, la oveja exclama:
-Dios mío, ¿por qué me has abandonado?



 ¡FELIZ NAVIDAD AMIGOS JUEVEROS! GRACIAS POR ESTAR AHÍ. HA SIDO UN PLACER ESTAR CON VOSOTROS MÁS O MENOS UN AÑO. OS DESEO MUCHA PAZ Y AMOR PARA EL PRÓXIMO AÑO. ¡Y MUCHOS JUEVES!!!!!

Otros interesantes relatos más o menos navideños en casa de GUS

miércoles, 15 de diciembre de 2010

ESTE JUEVES UN RELATO: HISTORIAS DE ASCENSOR.

Un viaje en ascensor puede dar para mucho. En especial si vives en un séptimo.

Un viaje al séptimo da para sentirte en la gloria si él te besa con la mezcla precisa de ternura y deseo; da para desear al vecino del quinto; da para mandar a freír espárragos (es lo mínimo) a la vecina de abajo por su gesto arrogante; da para intoxicarse con el perfume de cualquier pija que viva en el edificio (seguramente también la vecina de abajo o, en su defecto, la de arriba); da para sentir las lágrimas en la garganta cuando te preguntan por eso que te atraganta; da para sonreír con el niño, o con el perro, del vecino amable, o con él mismo vecino amable.

En un viaje al séptimo da tiempo de sobras de pensar qué vas a hacer hoy para cenar y qué para comer al día siguiente; para repasar de memoria el plan de clase; para rezar un padrenuestro o decir las cuatro máximas del ho'oponopono; para atarse los cordones de las bambas; meterse la camisa o camiseta por dentro; no, mejor sacarla; hacerse la línea de los ojos y polvorearse la nariz; prepararse el cigarrillo; comprobar que llevas las llaves, la cartera, el móvil...¡Otra vez, no! ¡Hostias!

Suficiente para que recuerdes cuándo fue tu última regla; cuándo hiciste el amor por última vez; cuándo fue la última vez que te amaron; cuándo te sentiste dichosa por última vez... Cuándo fue la última vez que creiste que no te faltaba nada.

Da tiempo de sobras para desear con todas las fuerzas que el ascensor se pare y te quedes colgando, toda tú y la inercia de tu vida colgando hasta dios sabe cuándo... ese continuo goteo de rutinas, cerrado durante unos minutos... Tal vez horas. ¡Qué explote el ascensor y tú a volar por los aires!¡Al carajo! No puedo más... Pero el ascensor hace caso omiso y llega.

Da tiempo de recordar a mamá en su silla de ruedas intentando encoger sus pies, incluso el que no sentía, pues la silla no cabía bien en el asecensor y yo me cagaba en todo y acababa por hacerle daño en los píes e inmediatamente después le daba un beso en la mejilla, o le pasaba la mano por el pelo. Recuerdo sus gestos luego; la visualizo ladeando cabeza con los ojos cerrados en señal de "vale, qué le vamos a hacer" o sacándome la lengua por el espejo.

Da tiempo de pensar sobre el próximo jueves literario y hasta de escribir unos versos:

Aquel ascensor me llevó
desde lo más alto de
tu deseo
a lo más bajo de
tu olvido.



Otros viajes en ascensor en casa de GUS

viernes, 26 de noviembre de 2010

ESTE VIERNES, EL RELATO DEL JUEVES: PARTES TRASERAS.





 


Desde el primer momento, la amó con locura; desde el momento exacto en que su culo se le clavó en el ojo derecho como un anzuelo. Lo veía en su imaginación a todas horas. Su culo y ella. Lo veía en la discoteca del pueblo vecino, su culo y ella,  la noche de los viernes. Ligó con ella. Fue fácil. Sólo necesitó un piropo simpático:
―Que no me entere yo que ese culito pasa hambre. –le dijo.

Ella contestó con una sonrisa de oreja a oreja. Tenía una cara normalita pero... ¡qué tipo!¡Y qué culo!

Se vieron un par de veces hasta que le declaró su amor y le pidió para salir. Ella aceptó feliz; estaba enamorada.  Llevaba días rogando a Dios que se lo pidiera.

Dos años después, ya casados, llegó la primera bronca. Ella volvía de un paseo con sus amigas. Habían ido de tiendas y se había decidido por fin, a comprarse una mini. Se metió en el dormitorio,  se la enfundó y salió al comedor para que él la contemplara. Ella caminaba como una modela de pasarela. Él no se movió ni un ápice; sólo necesitó una frase para fulminarla:
―Que no me entere yo que te pones esa falda. Ese culo sabroso es solo pa mí.

Ella había intentado bromear para sacarle hierro al asunto. No le había gustado la expresión amenazante de sus ojos. Le habían puesto en alerta. Perose le olvidó el escalofrío que le recorrió la espalda. A la semana siguiente se la puso para celebrar la fiesta de cumpleaños de su mejor amiga. Ese mismo día recibió su primera paliza. Due en la habitación de matrimonio.  Él le golpeó hasta derrumbarla sobre la cama de matrimonio la volteó, se subió a ella y, sujetándola con la fuerza de su cuerpo y su ira, le bajó las medias y las bragas. Después, agarró una percha que yacía allí, sobre la cama, y fustigó las nalgas de su esposa varias veces mientras le repetía:
―Que no me entere yo que nadie toca este puto culo.

Más en casa de Gus. 

 RESPUESTA A VUESTROS COMENTARIOS:

gracias a tod@s por leerme, por ser tan generosos con vuestros comentarios, algunos especialmente elaborados. Decidí escribir sobre este tema al darse la coincidencia de que este jueves concidía, valga la redundancia,  con la jornada de lucha contra la violencia de género.  En este año en nuestro país ya se llevan cometidos 65 crímenes, si no me equivoco. Estoy convencida que la solución pasa por un cambio dástrico de nuestra sociedad, de nuestra manera de ver el mundo. Y, creo, que se debe empezar por educar a los niños, herederos directos de la violencia que ven en sus casas. Por eso, creo que se debería invertir tiempo, esfuerzo, dinero, en educación. Educación de valores y de emociones. Nos olvidamos de la educación emocional. Creo que este clip que aquí os dejo de Amnistía Internacional vale más que todas mis palabras. Gracias de nuevo.


EL MALATRATO A LA MUJER SE HEREDA.



miércoles, 27 de octubre de 2010

ESTE JUEVES UN RELATO: "MUERTE POR DESEO"

Muerte por deseo


A las ocho de la mañana me despierta en el tren un calambre de deseo que arranca de mi vulva, sube por la vagina, me atraviesa el útero  y  llega hasta la mismísima boca del estómago. Los párpados se enrollan de golpe, bruscamente, como si tirara de ellos un mecanismo oculto. Percibo mi sexo húmedo y mis pezones erectos. Me estremece su roce contra el sujetador. Sospecho que ahora mis  pupilas deben de estar tremendamente dilatadas ante la sorpresa de mí misma, de mi cuerpo, como las de un furtivo al ser descubierto. Ahogo el grito que invade mi conciencia: ¡Estoy viva! Un sol devastador entra por la ventanilla con la fuerza de todos los desiertos. Y es hambre y  sed de sexo  lo que me impulsa a apearme de este tren hacia el oasis de una habitación y un cuerpo.

Decido apearme, sí. Yo misma no sé ni por qué estoy aquí. Levantarme por inercia; trabajar por inercia; vivir por inercia. Todos los  días  conectada a la máquina del deber que me alimenta y me obliga a seguir. Decido desengancharme de ese odioso mecanismo congelador. Me arranco en un arrebato todas las sondas que sostienen mis constantes. Me bajo tambaleante  de este tren y empiezo a embestir como un toro herido de muerte calle Muntaner abajo. Excitada, noto todavía el apremiante ardor que sube de mis labios, atravesados por varias banderillas. Acierto a parar un taxi para entrar en él, y sin vacilar balbuceo la dirección de un cuerpo. Por suerte la mujer taxista permanece callada todo el viaje. No me veo capaz de pronunciar una sola palabra o de construir una sola frase coherente. Llegamos. Me bajo con dificultad. Me doy cuenta de que me he olvidado de pagar, pero no regreso. No sé si la conductora me llama; no oigo nada. Sólo percibo el aliento susurrante de un hombre amándome. Camino a tientas.

Estoy a apenas cinco metros de la entrada principal al oasis. Y sé que ahí estará él. Sexo, manos, piernas, dientes, pecho, brazos, cuello, espalda, nalgas, uñas, boca, lengua. Agua. En su altillo, en su cama; ahí estará él, sudoroso, extendido. El ignífero cuerpo sobre la tibia sábana blanca.  Sexo, piernas, pies; pecho, brazos, abdomen y cara. Embriagada por el puzzle de ese cuerpo, empiezo a cruzar la calzada. El verano ahoga. El sol ciega. Me ciega. Vislumbro el fuego de su cabellera a lo largo de almohada. Pestañeo. Me arrolla un coche. El conductor se baja gritando. Noto cómo me incorpora la cabeza. Cabeza, cara, boca, dientes,  lengua. Y me aparta el pelo de la frente. Su pelo es negro. Carbón... Pelo, ojos, sienes... La frente... Llora. Lágrimas, sal... Sexo. Lágrimas de sexo. Me estrecha contra su pecho. Este hombre moreno que está helado, que hiela, me acerca al galope de su corazón: Corazón, corazón... Corazón, corazón... Corazón, corazón. Carbón encendido… Su abrazo de horror, soga que me ahoga. Parece percatarse porque me separa leve y delicadamente de sí. Me mira, me observa de muy cerca. ¿Habrá dejado de llorar? Ya no lo oigo. Ya no lo veo. Creo que un beso me roza los labios. Un beso de lágrimas. Me baja los párpados. El sol se cierra. Mi sexo se ha secado.


                                          (de mi libro de relatos "Al Amor no se llega en taxi")

 Más libertades en casa de mi querido incendiario GUS

miércoles, 20 de octubre de 2010

ESTE JUEVES UN RELATO: "SEX MACHINE"




Le costaba decidirse. Hasta eso le daba pereza últimamente.  Y ya ves, desde que tenía el aparato no tenía ninguna complicación… Total, si no había más que apretar el “ON”, darle la orden y dejarle hacer… Pero es que estaba a punto de empezar la serie… ¿Para qué se lo había comprado si lo utilizaba tan poco? Y la verdad es que estaba muy conseguido; los múltiples accesorios funcionaban todos de maravilla. Los resultados saltaban a la vista; hasta el marido lo notaba, que no fallaba que ese día, al llegar a casa, tarde, siempre demasiado tarde, le dijera algo como:
-         _ ¿A qué viene esa cara?

Recordar esa pregunta le provocó una sonrisa pícara y un cambio de humor que consiguió arrancarla del sofá. Se dirigió a su habitación. Serían las tres de la tarde. "Los niños en el cole, nadie en casa. Perfecto”, pensó. Se subió a la silla para alcanzar la caja donde ocultaba el aparato en cuestión, en la parte alta del armario del dormitorio. Lo sacó de su caja, lo lavó en el lavabo, le aplicó el lubricante, se volvió a su habitación y lo dejó en la cama. Se desnudó sin prisas pero sin entretenerse, se estiró a su lado, le dio al “ON” y le dijo:
-          _Ámame.
-         _ Lo siento, pero tengo dificultades para entenderla. De las siguientes opciones, diga “UNO” si quiere una penetración de velocidad lenta…  diga “DOS” si quiere una penetración de velocidad  normal... diga “TRES” si quiere una penetración de velocidad  rápida… diga “CUATRO” si quiere una masturbación digital...diga “Cinco” si quiere sexo oral ….
-          _“Ámame”
-          Lo siento, pero tengo dificultades para entenderla. De las siguientes opciones, diga “UNO” si quiere una penetración de velocidad mínima…  diga…

Eva cogió el artefacto y lo tiró contra la pared. Después, se ovilló sobre su costado izquierdo y mientras se acunaba lloraba desconsoladamente y repetía “abrázame, abrázame” una y otra vez. Hasta que se quedó dormida.







Otras máquinas en casa de Gus